
Facebook me dice que tengo 325 amigos y una “solicitud de amistad pendiente”. En Twitter más de un centenar de usuarios dialogan como si se conocieran de toda la vida. Qué mejor que el Día del Amigo para recordar lo mucho que ha cambiado la concepción de la amistad.
La Real Academia Española dice que la amistad es “afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”, y seguramente cada uno tendrá su propia definición. La canción con la que solía comenzar Garfield dice que amigo es ”quien puede ayudarte a ver más linda la vida”.
Pero desde el advenimiento de las redes sociales, la palabra amistad tomó dimensiones inimaginables. Se diversificó y se transformó en la más usada y tal vez bastardeada de Internet. De ser utilizada para definir a las personas más cercanas e íntimas de una persona, se transformó en un concepto sumamente amplio que logró potenciar a las redes sociales y finalmente terminó con la hegemonía de visitas a la pornografía en la red, que antes era el interés predominante de los internautas.
Redes sociales como Facebook, MySpace y Twitter vienen superando en visitas a los sitios de contenido sexual por primera vez en la historia de Internet. La clave del éxito fue nada más y nada menos que la “amistad”.
“Fulano te ha agregado como amigo en Facebook. Tienes que confirmar que conoces a Fulano para ser amigos en Facebook”, dice el mail que te llega cada vez que alguien quiere agregarte a sus contactos. Ser amigo de alguien es tan simple como dejar de serlo. Hacen falta algunos click para armarse un nuevo grupo de amigos y otros tantos para separarse para siempre.
Y aunque habrá quienes se resistan a llamar amigos a quienes tienen en Facebook, muchos de ellos comparten más tiempo con esa comunidad que con sus amigos de toda la vida.
Lo cierto es que los amigos pululan por todas partes en la red. Pero, ¿son verdaderamente amigos? Están conectados entre sí, comparten mucho tiempo juntos, cuentan sus intimidades, muestran sus fotos, dialogan, se relacionan, organizan reuniones y muchos de ellos se terminan viendo las caras ¿No se parece bastante a una amistad?
Parece que el barrio, la plaza y el club están siendo reemplazados por las redes sociales y la cantidad de “amigos” a los que uno puede llegar es exponencial. ¿Será tiempo de actualizar nuestra definición de amigo?














